Bueno sí que son.
Ayer los cumplí y es cierto que no pasó nada especial. Fue bonito y lo pasamos bien con Nena… Pero no he sufrido ninguna transformación extraordinaria… :-)
De todos modos, lo que no pasa en un día… ha ido pasando en esos 365 x 50. Y ha habido de todo. Cosas buenas y malas. Errores y aciertos… al principio más de los primeros, en los últimos tiempos, quiero pensar que más de los segundos.
La manera de ver el mundo me ha cambiado bastante con el paso del tiempo. Y la manera de relacionarme… Y las expectativas.
Al fin voy llegando a la conclusión que no vale la pena preocuparse por nada… las cosas van ocurriendo y lo mejor que puedo hacer es adaptarme… improvisar con las circunstancias que se van dando…
Por cierto, Ortega, NO tenía razón. Yo soy yo, pero las circunstancias casi siempre son las que mandan. Son como un río. Te puedes meter en él y nadar hasta la otra orilla, pero no intentes hacerlo contra la corriente…
Lo mejor es la gente: Nena, mis hijos, mi madre, amigos de la infancia que se han conservado y otros más o menos recientes que se van consolidando… Cada vez veo más importante el relacionarse, el comunicarse, compartir, querer, dar, recibir… todas esas cosas que hago con los demás.
El trabajo… está bien. A veces sirve para realizarse… y otras no tanto. Pero no es imprescindible para eso. Existen otros caminos.
En cambio, sí es necesario para ganar dinero. Pero el dinero no es verdaderamente importante. Ya me ha pasado varias veces… hoy tienes, mañana no tienes, luego vuelves a tener… No hay que tirarlo, ni tampoco atesorarlo… Disfrutarlo prudentemente y no pensar mucho en él funciona bastante bien. De todos modos, no noto gran diferencia a tener más o menos. Una vez tienes techo y comida, las demás cosas se van resolviendo cuando toca.
Qué más puedo decir… Que los amigos virtuales y este cybermundo también me gustan… y mucho. Ahora está de moda decir que el mundo 3.0 debe conectar con el mundo ‘real’… Y no es una moda tonta como otras. Es la pura verdad. Internet puede ser muchas muchas cosas, pero siempre en contacto con la realidad, nunca fuera de ella ni formando un mundo aparte. Porque sin el mundo real Internet no es nada
Olvidaba la salud. Qué voy a decir que no sepáis… Es un poco como el dinero, pero hay que prestarle más atención. Si te rompes de joven luego te duele todo de mayor. Si te pasas con la fiesta, luego echas en falta alguna que otra neurona… Pero tampoco hay que obsesionarse… la vida hay que vivirla y eso no es posible encerrado en casa. De vez en cuando es imprescindible correr riesgos. Si no es que no te enteras y pasas como un fantasma…
No os aburro más. Estoy muy muy contento: de 24 en 24 horas se puede vivir muy bien. Y no hace falta preocuparse por lo que ha de venir, ni por lo que ya no tiene remedio.
Besos y abrazos para tod@s
¡Ah! Pasaos por nuestra cuenta de Flickr si queréis ver un par de fotos con el pastel.